Aguas negras usadas en México
Ecología, Ecosistemas, Rescate del planeta 15 - 07 - 2008

Ese tipo de recurso hídrico se infiltra en el subsuelo y contamina mantos freáticos, expone el trabajo La ciudad de México desaloja sus aguas negras a través de tres conductos
México es el segundo país, después de China, en utilizar aguas negras para el riego de productos agrícolas. Es más, cuenta con el mayor distrito del mundo para esos fines: el valle del Mezquital o, como se le conoce oficialmente, el valle de Tula.
La doctora Blanca Jiménez, del Grupo de Tratamiento y Reuso de Agua del Instituto de Ingeniería de la UNAM, informa lo anterior, y señala que mientras China riega casi un millón 300 mil hectáreas con aguas negras, en México ese índice asciende a más de 260 mil hectáreas, 90 mil de las cuales pertenecen, precisamente, al valle del Mezquital; 20 mil a Ciudad Juárez, Chihuahua, y el resto se divide principalmente entre los estados que conforman el Bajío -particularmente Querétaro y Guanajuato-, así como Puebla.
Si bien las aguas negras significan un beneficio para la actividad agrícola, en tanto fertilizan y enriquecen los suelos, los excedentes recargan de manera no intencional los acuíferos y pueden llegar a provocar contaminación del recurso destinado a consumo humano, expone.
Los estudios de Jiménez se han centrado precisamente en el valle de Tula, al ser el área más grande del mundo regada con ese tipo de líquido, y abarcan ambos temas: tanto el riesgo como las recargas incidentales. Advierte que, a pesar de esta “relativa interdisciplinariedad”, el problema es mucho más complejo; independientemente de si hay soluciones o no, la necesidad de agua en la región está rebasando la capacidad de respuesta técnica, política y social.
La investigadora alerta que, por sus condiciones climatológicas, el valle de Tula carece de recursos hídricos para la agricultura. Así, añade, desde finales del siglo XVIII, el agua negra de la ciudad de México comenzó a ser enviada a esa zona a través de tres conductos: el interceptor poniente (1789), el Gran Canal (1898), y el Emisor Central (1975), con el doble propósito de desalojar rápidamente los excedentes de lluvia para evitar inundaciones y desahogar las aguas negras.
¡¡¡ CUIDA LOS BOSQUES !!!
