Huracanes (parte I)
admin | 20 - 08 - 2008

Los huracanes se forman cuando una serie de tormentas eléctricas se acumulan y se desplazan sobre las aguas oceánicas cálidas.
El aire calido de la tormenta y de la superficie oceánica se combinan y comienzan a elevarse. Esto genera baja presión en la superficie del océano.
Los vientos que circulan en direcciones opuestas hacen que la tormenta comience a girar.
La elevación del aire cálido hace que la presión disminuya a mayor altitud.
El aire se eleva cada vez más rápido para llenar este espacio de baja presión, a su vez atrayendo más aire cálido de la superficie del mar y absorbiendo aire más seco y frío hacia abajo.
A medida que la tormenta se desplaza sobre el océano, va absorbiendo más aire húmedo y cálido. A medida que el aire va siendo chupado por el centro de baja presión, aumenta la velocidad del viento.
Pueden pasar horas o varios días hasta que la depresión se convierta en un huracán.
Los huracanes están formados por un ojo o centro de vientos calmos rodeados por una banda nubosa de fuertes vientos y tormentas con pesadas precipitaciones.
Cuando un huracán toca la tierra sus efectos son por lo general devastadores.
La fuerza del huracán se mide utilizando la escala Saffiro-Simpson.



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